¿Quién vuelve a confiar en alianzas con los gamonales políticos de Tolima?

La última fiesta de cumpleaños de Emilio Martínez. Foto: archivo particular.

Si en las elecciones de 2015 ‘voltearon’ a sus candidatos.

Con el inicio de la campaña política y la cercanía de las elecciones de octubre los dirigentes políticos comenzaron a hablar de coaliciones y alianzas.

Tal ha sido el caso de Mauricio Jaramillo (partido Liberal), al igual que Emilio Martínez (Cambio Radical), quienes buscan generar alianzas de cara a las codiciadas cuotas de poder de la Gobernación del Tolima y Alcaldía de Ibagué.

Pero hay que recordar en qué terminaron las alianzas que promovían estos dirigentes en la campaña de 2015.

Mauricio Jaramillo: ungió a Rubén Darío Rodríguez como candidato a la Alcaldía de Ibagué, pero el partido Liberal terminó apoyando bajo cuerda al hoy alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo. En este gobierno, el exsenador ha disfrutado de cuotas como la Secretaría de Educación, la gerencia del Ibal (con Alberto Girón), así como una interminable recua de contratistas y las eternas ‘corbatas’.

José Élver Hernández: el representante le juró amor eterno a Mauricio Jaramillo, quien aspiraba a la Gobernación en 2015 y en contraprestación le entregaron puestos y burocracia en el mandato de Luis Carlos Delgado (entre otras, tuvo la gerencia de la Lotería del Tolima). Pero Choco terminó deslizándose hacia la campaña de Oscar Barreto y hoy es uno de los ‘consentidos’ en el gabinete departamental.

Emilio Martínez: tras disfrutar de cuotas de poder y mermelada en el gobierno del exalcalde Luis H. Rodríguez, el emilismo avaló al candidato a la Alcaldía Jhon Esper Toledo. Pero tras el triunfo de Jaramillo se vio que Cambio Radical apoyó al hoy alcalde, dejando tirado a Toledo en el camino. También los han consentido en el gobierno ‘con todo el corazón’, con puestos y burocracia. Tienen la Secretaría de Hacienda en cabeza de Juan Espinosa. Se afirma que este movimiento, lo que pueda quedar de él, será usado para apuntalar la campaña de Alberto Girón.

El precursor de las volteadas vendría a ser el expresidente del Congreso Carlos García Orjuela, quien en la campaña del 2002, y siendo militante del partido Liberal, estaba públicamente con el candidato a la presidencia Horacio Serpa, pero terminó votando por Álvaro Uribe. Hoy, García milita en el Centro Democrático, y su hijo, Pierre, fue representante a la Cámara del uribismo y acaba de ser nombrado como embajador en Europa del gobierno de Iván Duque.

Dicho lo anterior, las alianzas que proponen estos y otros dirigentes, deberán recibirse con beneficio de inventario porque una cosa es lo que prometen en los actos públicos con candidatos y otra muy distinta la que terminan haciendo el día de las elecciones, orientando al caudal de votos que regentan y que cada vez es más exiguo dado que los votantes toman conciencia y no se dejan tampoco conducir como borregos por los cacicazgos que están en franca decadencia.

O también las maquinarias terminan traicionando a sus jefes y perpetúan así el círculo vicioso.

Más dudas que certezas en el ejercicio de la política en Ibagué y el Tolima: un cáncer que hace metástasis por donde quiera que se le mire.

1 comment

  1. Herman M.

    Las mismas ratas detrás del mismo botín, los mismos contratistas y los mismos robos.. bajo banderas y amiguis diferentes.. al final todos los ladrones se enemistan y reconcilian con un solo fin… robarse el dinero público..jajaja que circo de rateros y que cantidad de idiotas útiles votando pot los mismos hampones… tenemos los dirigentes que merecemos..🐀🐁🐭

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