Razones del asistencialismo para apoyar el No


foto2Todos conocemos a un desplazado, o al menos a una persona que reciba subsidios como “desplazado”. Conozco “personitas” que reciben subsidios y no son ni desmovilizados, ni desplazados, pero igual ayudan a desangrar al Estado y el bolsillo de los colombianos.

Soy taxista, en estos días tuve la oportunidad de hablar con una mujer que supuestamente es desplazada, mejor dicho, no voy a utilizar ese término desplazada, digamos que recibe subsidios del Estado. Me decía “ojalá gane el No, porque ganando el Sí nos quitan los subsidios”.

Tiene un poco de razón la señora, porque de ganar el Sí y vuelve la paz al campo, qué  sentido tiene seguir manteniendo un poco de gente en la ciudad que supuestamente lo dejó todo abandonado.

Yo me pregunto ¿luego eso no es lo que sueña el verdadero campesino, volver a su tierra, a sus raíces y vivir en paz?.

La política de asistencialismo es un método perjudicial y perverso que nos dejó el anterior gobierno, el mismo que hoy siembra miedo a los colombianos con la supuesta revolución castrochavista que le espera a nuestro país de no ser aprobado el plebiscito; sistema que tiene a Venezuela en crisis.

Ese asistencialismo lo utilizan algunos gobernantes para perpetuarse en el poder, porque es un caudal electoral con el que siempre van a contar; lo hacía Chavez y lo hacía Uribe.

Con esto no quiero decir que las personas no tengan derecho a que el Estado les ayude cuando están en situaciones de riesgo, pero sí tener tiempos límites para que la gente no se acostumbre a ese estilo de vida. “La limosna hace al mendigo”.

Por: Juan Carlos Gutiérrez Galindo.

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