Recomendaciones para armar una historia

Carátula de la novela

Reseña de la novela ‘Esta noche no puedo amor mío porque bailo en el Copacabana’.

La fragmentación como formato narrativo, acaso constituya una de las tantas características de la novela moderna. Es también un atributo de la novela escrita por Jesús Alberto Sepúlveda “Esta noche no puedo amor mío porque bailo en el Copacabana”, Papeles Sueltos Editores, 2018. Allí no figura la linealidad en la narración; en vez de ello encontramos momentos narrativos que se entrecruzan. Allí aparecen suertes también encontradas. Fragmentación que no es solo un recurso de forma, sino de fondo, porque se convierte también en la manera de ser de los personajes: Speddy González – uno de ellos- evoluciona en el relato en medio de la sinrazón; y a partir de la locura cuenta una historia a su psiquiatra, ese psiquiatra que puede ser el lector, de modo que esa confesión se convierte en lo narrado. Trastorno que se transforma en literatura, en punto de partida. De modo que el texto de Sepúlveda no podría concebirse sin la sinrazón. Gracias a ella – no a pesar de esta – se dinamiza el relato, porque sin enfermedad no hay vida en esta novela; no hay historia memorable sin ella.

Surgen de ese caos propio del desenfreno, los pasajes relacionados con las obsesiones de Speeddy González y con sus frustraciones; cada uno de estos es obra de la demencia de Speddy; una de esa manifestaciones es María Goretty. Esta es a veces una alucinación de Speddy, es una creación de su patología. Por eso María Gorety tan pronto aparece como desaparece en el relato. Relación que nace y se afianza en lo ilusorio, entre Speddy y María Goretty, no hay aproximación posible si no es alimentada por la insania. ¿Es María Goretty el producto de la enajenación del personaje? Es María Goretty, bailarina desnudista del Copacabana, un hallazgo del desequilibrio ¿? ¿Es ella producto del sueño? Esa pregunta es acaso la más sustancial de la novela. Pregunta que lleva a otro interrogante: ¿es, acaso Speedy producto de lo soñado, así como todo lo narrado desde Homero hasta hoy puede ser la historia de un sueño ; y nosotros, como lectores, acaso somos también producto de una ilusión?

La historia de Jesús Alberto Sepúlveda es entonces, además de un homenaje a la insania, un producto de ella. No es recomendable la lectura de esa novela para el lector demasiado equilibrado.

Por eso, de ahí el consejo: para leer esta novela se necesita cierta dosis de desequilibrio; favor leerla desde la sinrazón.

De esa manera es posible creer que Speddy se enamore de María Goretty , o sea de su propio sueño, menuda irrealidad del personaje, acaso un juego erótico que nace y finaliza en sí mismo .

Favor leerse en clave de locura.

Para resumir, esta es una buena versión del caos.

Por: Luis Eduardo Gutiérrez Lozano, poeta, escritor.

Deja un comentario