Restas y sumas: el Tolima en la Filbo 2017

Escritores de Pijao Editores en la Filbo. Foto: tomada de Facebook.

Señala improvisación y desorden en la feria del libro de Bogotá.

Restas

El día 7 de mayo se llevó a cabo la celebración del día del Tolima en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, -versión 2017-, conmemorando treinta años de existencia de un evento que se convirtió en calendario obligado para la cultura colombiana, con todo y los reparos que se le puedan hacer.

Asistí con expectativas puesto que en el marco del día del Tolima se llevaría a cabo un homenaje y exaltación a Eduardo Santa, Nelson Romero y Carlos Orlando Pardo, una terna de escritores que se reconocerían por sus aportes a las letras de esta región. Como era de esperarse la Carpa VIP dispuesta para el encuentro se llenó en la hora marcada para el inicio, pero aún seguían en la prueba de sonido.

Debo confesar que rápidamente mi expectativa terminó en frustración. El evento fue una muestra del desorden en que se asumen en estos procesos en el departamento, lleno de improvisaciones, sin un liderazgo definido, con una programación saturada de eventos, una pésima logística. Como si fuera poco, en su intervención Carlos Eduardo Leal, director del Cultura del Departamento, apenas balbuceó unas frases mal leídas de un texto que no contenía un discurso serio y merecido para los homenajeados. Ni siquiera las hojas de presentación de los autores fueron elaboradas con seriedad, parecían resúmenes de Wikipedia. Para el colmo de males ni la palabra les dieron a los escritores, quienes terminaron arrumados a un extremo del auditorio, junto a las cámaras y los estuches de los instrumentos.

Mejor dicho, el esperado día del Tolima, terminó siendo el día de la vergüenza tolimense, liderado por un gobierno departamental que dice construir “soluciones que transforman”, en este caso diremos, que deforman.

Sumas

El mismo día, a la 1:00 pm, se llevó a cabo la celebración de los 45 años de existencia de la editorial Pijao Editores, la cual ha asistido ininterrumpidamente a los 30 años de la Feria Internacional de Libro en Bogotá.

Lleno total. La mayoría de los asistentes respiraban literatura, se podría decir que un 50 % del auditorio estaba conformado por escritores veteranos, consagrados, anónimos, principiantes, expectantes, aficionados y profesionales.

La presentación fue breve y precisa. Se narró de manera sencilla la importancia de los proyectos editoriales en un país que requiere de más lectores y más espacio para los escritores.

La exposición de la colección Cuento contemporáneo colombiano le dio paso una amplia variedad de autores, regiones, estilos y posibilidades narrativas. Las microreseñas de los libros sirvieron como apertura a la provocación. Quizás lo único que se extrañó fue una mayor presencia de mujeres narradoras en la colección.

De esa manera, en un acto sencillo, se recuperó la idea de una feria del libro, en donde la literatura debe ser el epicentro y en la cual cada espacio debe invitarnos a la posibilidad de ese encuentro con el libro al que llamamos lectura.

Afortunadamente Pijao Editores mostró un mejor rostro del Tolima en la Filbo 2017.

Posdata: Después de dos años el sello Editorial de la Universidad del Tolima volvió a feria presentando algunos títulos nuevos. Esperemos que en el 2017 haya convocatoria para continuar en la línea de difusión del conocimiento tan vital para la comunidad académica.

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Docente Universidad del Tolima

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