Río Saldaña, una cuenca de vida

Río Saldaña, Foto: Cortolima

La Corporación Autónoma Regional del Tolima – Cortolima, se unió al Proyecto Rio Saldaña una cuenca de Vida.

En los páramos y bosques andinos nace el agua que permite la vida en las diversas regiones del país, por esto cuando se habla de conservar este recurso, se habla de garantizar los ecosistemas que dependen de ella y proteger la vida a su alrededor.

Este miércoles 28 de junio se realiza la presentación de resultados de la etapa de diagnóstico del proyecto Río Saldaña Una cuenca de Vida, una articulación  interinstitucional entre Parques Nacionales Naturales de Colombia, Wildlife Conservation Society, y Cementos Argos, que continúa sumando aliados para la conservación del Recurso Hídrico. Este es el caso de la Corporación Autónoma Regional del Tolima – Cortolima, que se une a este proyecto de conservación en los municipios de Planadas y Chaparral, con el objetivo de realizar acciones de conservación que contribuyan a  la mitigación de las amenazas a los servicios ecosistémicos asociados al recurso hídrico, iniciando en la parte alta de las subcuencas de los ríos Siquila (Planadas) y Amoyá (Chaparral).

Según Cortolima, la etapa de diagnóstico les permitió acercarse a las comunidades de los corregimientos de las Hermosas, Chaparral, y Bilbao, Planadas y evidenciar cómo el río Saldaña y sus subcuencas prestan servicios ecosistémicos de gran importancia para el desarrollo del departamento del Tolima: la producción hidroenergética, la extracción de material de arrastre, la ganadería, cultivos de café, arroz, y en general el  desarrollo de diversas actividades agropecuarias.

Sin embargo, estos procesos de uso del recurso hídrico ocasionan diversas presiones asociadas a procesos de sedimentación, contaminación, reducción y fragmentación de las coberturas vegetales y sequía.

De esta forma, para lograr los objetivos propuestos es indispensable contar con la participación de la comunidad, pues de todos depende que se conserve el agua y se preserve la vida. Es así como “Río Saldaña una Cuenca de Vida” parte de dos etapas: diagnóstico y planificación. En dichas etapas se identificó la importancia y problemáticas asociadas al recurso hídrico, actores claves, comunidades presentes en las subcuencas, iniciativas locales y oportunidades de manejo y conservación.

De esta manera se da inicio a la implementación de acciones de conservación con los diferentes grupos de interés. Entre las estrategias a desarrollar se destacan: Restauración ecológica, prevención vigilancia y control (PVC), implementación de sistemas productivos sostenibles, veeduría ciudadana, saneamiento predial, manejo de aguas residuales de uso doméstico y de residuos sólidos, manejo de especies invasoras, y fortalecimiento de capacidades en herramientas comunicativas y conocimientos técnicos u operativos para el manejo y conservación de los recursos naturales.

Adicional a lo anterior, se desarrollarán investigaciones para conocer especies de fauna y flora que son indicadoras del estado de conservación del recurso hídrico y que servirán para medir la efectividad de la gestión ambiental sobre la cuenca.

Contexto

El majestuoso páramo de Santo Domingo, en el Parque Nacional Natural Nevado del Huila, a 3900 m s. n. m., da vida a la cuenca del río Saldaña, considerada la más grande del Tolima al proporcionar el 49% de la oferta hídrica del departamento, recibiendo en su recorrido 62 afluentes; entre los cuales se destacan los ríos Siquila y Amoyá.

En esta área protegida, catalogada estrella hídrica del macizo colombiano, no solo nacen las cuencas altas de los ríos Saldaña, Páez, Simbola, Iquira y Bache; sino también, muchos de los afluentes que las alimentan, uno de ellos es el río Siquila, a 3200 m s. n. m., en el corregimiento de Bilbao (Planadas). Este ofrece sus servicios ecosistémicos a los habitantes de 13 veredas.

Por su parte, la subcuenca del río Amoyá, en el corregimiento de Las Hermosas (Chaparral), nace en el Parque Nacional Natural Las Hermosas Gloria Valencia de Castaño, a 3800  m s. n. m. Proporciona agua a cerca de siete mil habitantes, en las 28 veredas del corregimiento.

Lo anterior demuestra la importancia de estas subcuencas para el bienestar humano. Es a partir de sus servicios ecosistémicos, que ofrecen seguridad alimentaria, provisión de materia prima, salud pública, seguridad contra los desastres naturales y el cambio climático,  y regulación para el control de pestes y enfermedades.

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