¿Se sostendrá en el gobierno Duque hermana de los Jaramillo?

Martha Lucía Jaramillo

Martha Lucía Jaramillo hace parte del servicio diplomático.

Con el arranque del nuevo gobierno del presidente Iván Duque decenas de funcionarios deben dejar sus cargos, bien sea porque llegan los aliados y recomendados del Centro Democrático, o porque les piden directamente la renuncia.

Analistas han comentado sobre la difícil situación en la que quedó Martha Lucía Jaramillo, cónsul de Colombia en Miami, y quien es hermana de Mauricio (exsenador del partido Liberal), y del alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo.

Esto, porque el grupo del liberalismo que dirige en el Tolima Mauricio se fue con Gustavo Petro en las pasadas alecciones; aunque un grueso de la dirigencia nacional, liderado por el expresidente César Gaviria sí cantó apoyo a Iván Duque en la segunda vuelta.

Y por estos días, el alcalde de Ibagué ha ‘tronado’ contra el uribismo por su ambigua postura frente a la Consulta Anticorrupción que debe votarse a finales de agosto.

Para rematar, Martha Lucía Jaramillo se vio envuelta en varias polémicas en el cargo, cuando se le denunció, desde el propio Centro Democrático, sobre gastos suntuosos y presunto despilfarro de dinero en la misión diplomática, amén de mantener una presunta nómina paralela de funcionarios.

Martha Lucía Jaramillo es politóloga de la Universidad de los Andes, con especialización en alta gerencia. Según la página web del consulado de Miami, cargo al que llegó en 2011, “de febrero de 2004 a noviembre de 2007, se desempeñó en el Consulado General de Colombia en Sidney como Cónsul General para Australia y Nueva Zelanda”.

Las fechas de su entrada al servicio diplomático permiten realizar un juicioso análisis: en 2004 se votó en el Congreso el acto legislativo que aprobó la reelección de Álvaro Uribe, y aunque el partido Liberal estaba en la oposición, Mauricio Jaramillo, en su curul de senador, pidió una licencia temporal y su reemplazo votó favorablemente la reelección que le dio a Uribe un segundo periodo presidencial.

Por ello, conocedores de los hilos de la Cancillería dan por descontado que la diplomática sería reasignada, trasladada hacia otra delegación, o incluso que cese su labor en el servicio de representación de los intereses colombianos en el extranjero.

Habrá que esperar para ver qué suerte corre la hermana de los Jaramillo, o que posición toma hacia el gobierno nacional la Casa Jaramillo, en el complejo juego de ajedrez de la política tradicional y que se ha ejecutado durante toda la vida en Colombia.

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