Sectas satánicas llenan de miedo las calles de Espinal

Catedral de Espinal

Catedral de Espinal

En tan solo un mes, Espinal ha sido sacudido por hechos violentos que siembran zozobra y preocupación en este municipio de 70.000 habitantes.

El asesinato de una madre a manos de su hijo de 18 años, el ataque con tijeras por parte de otro hijo contra su mamá y el robo de un copón y hostias consagradas en una iglesia, tienen atemorizado a este municipio.

“¿Qué está pasando?”. ¿Hay grupos satánicos detrás de estos hechos violentos?”. ¿Con qué fin robaron símbolos sagrados de la iglesia católica?”.

Estas preguntas son las que a diario se hacen los habitantes de Espinal, que esperan una acción rápida de las autoridades para frenar el nacimiento de sectas diabólicas integradas por desconocidos.

“Espinal se nos llenó de sectas satánicas, de gente mala que le daña el corazón a nuestros jóvenes para que entren a esos grupos”, afirmó una preocupada madre de familia que pidió no publicar su identidad.

El primer hecho de sangre ocurrió el 17 de septiembre en el barrio Arkabal.

En una noche, Juan Camilo Escobar Calderón, de 18 años, asesinó de varias puñaladas a su mamá, la profesora María Carolina Calderón, de 40 años.

Mientras dormía en su cuarto, la docente fue atacada por su hijo que la acuchilló hasta dejarla sin vida.

No contento con esto, también acuchilló a su abuela Lola Inés Sánchez, de 80 años. La mujer murió después en el Hospital San Rafael.

Habitantes del barrio Arkabal describieron a Juan Camilo como un joven tranquilo y serio que de un momento a otro cambió su comportamiento.

“Cuando llegó al barrio con su mamá era un muchacho serio, sano, pero desde hace varios meses ingresó a una banda de rock y su vida cambió totalmente pues ni saludaba”, dijo una madre de familia.

Agregó que llevaba el cabello y la barba largos, y siempre usaba prendas negras.

“Era un joven sano, pero no sabemos por qué su comportamiento y hasta su manera de vestir cambiaron de la noche a la mañana”, agregó una habitante del sector Arkabal.

Lo cierto es que este joven fue acusado de homicidio y recibe atención sicológica para conocer su estado mental.

Más casos

Cuando el municipio se reponía de ese golpe, una nueva noticia sacudió sus calles al conocerse que otro joven estaba implicado en el intento de asesinato de su madre.

Se trata de Jhonatan Caleño Mendoza quien atacó con una tijera a su mamá Alba Mendoza Sánchez. Los hechos sucedieron en el barrio La Magdalena.

La humilde madre se salvó de morir al ser defendida por su hijo mayor que afortunadamente la acompañaba en la casa.

La mujer recibió 4 heridas en la espalda, cabeza y cuello. Su hijo fue capturado y acusado por la Fiscalía de intento de homicidio.

Nuevamente por las calles de Espinal corrió la noticia de que el atacante hacía parte de una secta satánica desconocida pues presentaba comportamientos extraños.

El joven fue denunciado por su hermano y un juez le dictó medida de aseguramiento con detención preventiva.

La última aparición de las sectas satánicas se dio el lunes anterior cuando 3 jóvenes ingresaron a la iglesia del Señor de los Milagros, ubicada en el barrio El Futuro, de Espinal.

Al violentar el sagrario, los delincuentes se llevaron un copón y hostias que habían sido consagradas en una eucaristía por el sacerdote Antonio Devia Méndez.

“Es un ataque contra Dios porque violentaron el sagrario y se llevaron estos símbolos sagrados de la fe católica”, dijo el sacerdote.

Los habitantes de El Futuro creen que detrás del acto vandálico estarían integrantes de una secta satánica.

“Las sectas buscan elementos sagrados de las iglesias para hacer ritos satánicos y diabólicos en los cementerios con ocasión del día de las Brujas”, dijo un ciudadano.

La Policía adelanta las investigaciones para identificar y capturar a posibles integrantes de sectas diabólicas que asustan a Espinal.

¿Sectas satánicas? ¿Delincuencia común? la respuesta no se tiene por ahora pero quien sea, lo cierto es que Espinal ha venido siendo sacudido por hechos violentos que atemorizan y preocupan a los habitantes de esta población tolimense caracterizada por su paz y tranquilidad.