Shirley en fuga

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Alias el Tigre / Foto: archivo particular

Crónica de sicarios, crimen organizado, y relaciones peligrosas en la ciudad de Ibagué.

Al amparo de la noche y de casa en casa, deambula una mujer por el sur de Ibagué. Lleva de la mano, o cargada cuando el sueño la ha vencido, a su pequeña hija de tres años de edad. No puede llegar a donde sus familiares, y a veces debe pedir el favor a conocidos para que le presten una cama o por unos minutos la estufa, a fin de calentar de manera presurosa un biberón.

Aunque el anterior cuadro podría parecer enternecedor, no lo es, puesto que quien lo protagoniza es una de las pocas mujeres sicario que ha parido está tierra, capaz de apretar el gatillo sin contemplaciones, ni piedad alguna.

Es Shirley Milena Giraldo Osorio, conocida como la ‘Flaca’, quien gozaba del beneficio de prisión extramuros para dar a la luz a su hija, pero que terminó convirtiéndose en prófuga de la justicia para no regresar a prisión.

La mujer, fue condenada a trece años de cárcel como coautora de Homicidio Agravado, luego de participar en la muerte del abogado ambientalista Justo Bernardo Roldán, crimen ocurrido en Ibagué en el año 2009 (ver recuadro). Shirley, se hacía acompañar por otro pistolero en moto, cuando ejecutaron al letrado.

En junio de 2010, las autoridades pusieron al descubierto las andanzas de la Flaca, capturándola a ella y a otras diecinueve personas, que hacían parte de la banda del ‘Señor de la B’, herederos del negocio del narcotráfico de Eduardo Restrepo Victoria, el ‘Socio’. De hecho, el Señor de la B, era un antiguo escolta del narco, de nombre José Arbeis Bonilla Puentes.

Detrás de esta organización dedicada además al cobro de cuentas, extorsiones, y control de precios a los productos en las plazas de mercado, se escondía una pavorosa máquina de muerte: entre los años 2007 y 2010, asesinaron a veinticuatro personas en la capital tolimense, entre ellas al abogado Roldán. Todos esos crímenes, fueron confesados por el esposo de Shirley Milena Giraldo, José Alexander Granada Gallón, alias el ‘Tigre’, jefe de pistoleros de la banda, y quien purga treinta años de prisión en una cárcel de máxima seguridad.

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Alias La ‘Flaca’

Vuelve y juega 

A pesar de haber recibido una condena rebajada por aceptación de cargos, y el beneficio de salir de la cárcel para dar a luz, Shirley Giraldo, siguió en malos pasos. En mayo de 2012, la Fiscalía allanó su vivienda en el barrio Galarza de Ibagué, encontrando registros y consignaciones bancarias, dinero en efectivo, un proveedor y un kit de aseo para armas de fuego: eran evidencias de que su marido y ella, habían continuado delinquiendo. Las autoridades denominaron a esta redada como el desmantelamiento del ‘Cartel del Tomate’, responsable de siete homicidios y de la intimidación a comerciantes y mayoristas de los centros de acopio locales. La Fiscalía posee interceptaciones telefónicas donde Alexander Granada, habría ordenado esos asesinatos, desde la cárcel de Doña Juana, en La Dorada, Caldas, donde se encuentra confinado.

Justo Roldán, un ambientalista silenciado

La luz se apagó para el profesional del Derecho, un 23 de febrero de 2009, cuando llegaba a su casa del barrio Jordán de Ibagué. Meses atrás, Roldán había denunciado afectaciones en zonas protegidas, donde se construyeron apartamentos y obras urbanísticas en la capital tolimense.

Un anónimo allegado a la Fiscalía sembró una falsa hipótesis sobre la supuesta autoría del crimen recaída en el exsenador Mauricio Jaramillo y el Representante a la Cámara por el Tolima Rubén Darío Rodríguez Góngora.

Jaramillo, en una entrevista concedida a medios radiales de Ibagué negó esa especie diciendo: “el abogado nunca denunció el proyecto de apartamentos que construyo. Sí lo hizo pero con las obras de Bosque Largo, de la avenida Guabinal. El doctor Rubén Darío Rodríguez no es mi socio, eso es falso. Es normal que en campaña política aparezcan este tipo de denuncias y anónimos.”

En una entrevista que recoge el libro Es la hora de nuestra muerte. Amén, José Alexander Granada Gallón, alias el ‘Tigre’, habló de la manera en que se involucró el asesinato “ese homicidio no llegó directamente a mí, sino donde uno de mis empleados. Él fue el que hizo la negociación, me dijo que había una plata para un ‘cascado’, como decimos nosotros, y yo le dije que le hiciera. Cuando se explotó la bomba, vine a saber que era un abogado. De eso va a llegar a saberse toda la verdad. Hay personas que saben y lo van a contar más adelante”.

 

 

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