Si Vargas Lleras no gana, se complica situación judicial de Barreto

Barreto, en una tienda de productos orgánicos del centro de Ibagué.

La suerte del gobernador del Tolima también depende de los comicios presidenciales.

A Barreto se lo llevan si no le cumple a Vargas Lleras, o si aquel no es presidente”, es el comentario generalizado de algunos ibaguereños sobre la actual campaña a la presidencia y su conexidad con la política local.

Esto, porque de todos es conocido que el gobernador Oscar Barreto, está de pies y manos con la campaña del exvicepresidente. Incluso, el gerente de la misma en el Tolima, es Santiago Barreto, sobrino del gobernador, y conocidos alfiles suyos, como el analista Alexander Castro, también empujan el barco de Vargas Lleras en la región.

Todo esto se entiende en el pacto suscrito entre la Casa Barreto y Vargas Lleras para atajar los procesos penales del gobernador que han evitado hasta una medida de aseguramiento para el mandatario, en el más avanzado de los procesos, el que tiene junto al exgobernador Fernando Osorio, por los líos del convenio Andrés Bello, en materia educativa. El resto de sumarios corresponden a temas sin aclarar y contratación amañada del primer mandato de Barreto, en el periodo 2008 – 2011.

Y es que el movimiento del gobernador salió como uno de los más fuertes luego de las elecciones a Congreso, al retener la curul de Cámara con Adriana Matiz; y lograr llevar al Senado al representante Miguel Barreto. También cuenta entre sus filas con varios alcaldes y será una de las fuerzas a considerar en las elecciones regionales de 2019.

También hay que sopesar que Barreto amplió su número de enemigos y malquerientes luego de los comicios de marzo al restarle fuerzas a antiguos aliados suyos como Carlos Edward Osorio, Emilio y Rosmery Martínez, y el Centro Democrático, que lo ayudó a elegir en 2015. Todas estas vertientes políticas ansían verlo fuera del cargo y fuera del panorama político del Tolima, para poder ellos montarse de nuevo en puestos y burocracia.

La Fiscalía de Néstor Humberto Martínez ha sido laxa y permisiva con Barreto, y le ha permitido sobrellevar esas investigaciones en libertad. Pero la suerte del gobernador podría cambiar si la votación en el Tolima no es favorable a Vargas Lleras y menos aún si el dirigente de Cambio Radical no pasa a segunda vuelta, como han vaticinado las encuestas.

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