Terquedad mortal

Andrés Currea

Como se tiene previsto el próximo 26 de abril a las 12:00 am finaliza el aislamiento preventivo obligatorio para contener la expansión del Covid-19 en el país. Si bien no hay una certeza contundente sobre las cifras de contagiados, se puede decir que Colombia, ha logrado mantener control sobre la pandemia. Sin embargo, lo que tiene previsto el Gobierno Nacional, es una reapertura paulatina de las actividades comerciales con el fin de reactivar la dinámica económica en sectores que se han visto seriamente afectados por la parálisis del país.

El presidente Iván Duque, en sus “madurezcas” intervenciones televisivas de todas las tardes, ha decorado con múltiples calificativos la intención de priorizar la economía por encima de la vida y la salud. Ha bautizado con “audacia” como inteligente el nuevo periodo de “aislamiento”, que seguro no será inteligente, ni aislamiento; pues genera con su anuncio que las personas salgan a las calles y tengamos miles de contagios y con ellos miles de muertes.

A lo largo de estos meses cientos de expertos y científicos han explicado hasta la saciedad que debe permanecer en cuarentena toda la población, que no hay que bajar la guardia, y que la reapertura de actividades borrará en pocas horas lo conseguido en las semanas de confinamiento que se cumplen en todo el mundo.

Por fortuna para el país, hay una voz que, con inteligencia, responsabilidad y cuidado total por la salud y vida de los ciudadanos, da nuevas puntadas que ponen a pensar al país, y que han logrado que Duque, de sendos timonazos a decisiones equivocadas. Se trata de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien ha tomado medidas acertadas y que han sido adoptadas por el Gobierno Nacional.

El viernes anterior, a través de Noticias Caracol, la mandataria de los bogotanos, hizo una juiciosa exposición sobre lo que realmente ocurre con razón al Covid-19 y lo que un grupo de expertos ha recomendado para evitar una masiva infección del virus, donde se destacó que no se puede levantar el aislamiento social y que se debe ser muy cauto en la posibilidad de permitir la salida parcial de ciudadanos, claro, salvo quienes deben hacerlo.

Estamos como hace un mes cuando el Gobierno Duque, miró de soslayo las medidas tempranas que tomó la alcaldesa de Bogotá, y días después tuvo que reconocer que era lo más acertado para evitar el contagio de millones de personas en Colombia. Lo que no quiso hacer con prontitud Duque, fue el cierre total del aeropuerto El Dorado, que, de acuerdo a lo presentado por la alcaldesa, fue el punto de entrada de la pandemia al país, pues se logró determinar que cerca de 66 mil personas ingresaron al durante la segunda semana de marzo y hasta que se tomó la decisión de suspender las actividades de la terminal aérea más grande del país. Esto sin contar lo demás aeropuertos que también fueron cerrados muy tarde.

Ojalá Duque, medite muy bien lo explicado por Claudia López, y dejando a un lado sus egos y terquedad haga un plan con las medidas que serán puestas en marcha en Bogotá y evite, lo que no evitó su padre en Armero, que mueran muchos colombianos.

Por: Andrés Currea Hernández, comunicador social y periodista.

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