Tips pa´ sobrevivir al fenómeno del cagón

Luis Carlos Avendaño

Luis Carlos Avendaño

Nos tocó a ponernos a ahorrar agua ¡como sea! pues el fenómeno del cagón se nos vino encima. Menos mal la “malicia indígena” nos ayudará a sobrevivir ante esta nueva plaga. Por lo tanto, en un país de locos, las recomendaciones que se den pa´ subsistir deben estar navegando entre la racionalidad y lo demencial. Por lo tanto, apoyo a quienes dicen que a la hora de tomar la ducha, se haga en pareja. Bueno, sí, se corre el riesgo de aumentar la población pero hay que “tomar riesgos, parce”. Ante esta estrategia del “baño para dos” no tendrían ningún peligro de tipo demográfico, quienes hagan caso a los curiosos consejos de una reina de hace un tiempo. Ella recomendaba –filosofando- aquello de: “hombre con hombre, mujer con mujer”.

Otra medida que puede surtir efecto ante la sequía es el levantamiento de la norma por la cual a los beodos y -y no beodos- se les prohíbe hacer chichí en zonas verdes. Imagínese la labor social que podría hacer la Policía en las noches visitando bares, yendo a la 42 con Quinta los fines de semana, “donde las casadas”, etc, promoviendo entre los clientes que NO USEN EL BAÑO hora de hacer pipí; motivándoles a que se vayan a un árbol cercano que se esté muriendo de sed y en espera de ser regado.

Se sugiere, no lavar tanto y hacer como dizque hacen algunos gringos, españoles, y europeos en general. Esto es: ¡dejemos de ser tan picaos y pongámonos un jean (yin) unas 4 ó 5 veces pa´ después si lavarlo!. ¡ANÍMENSE! Mire vacan: en cierto San Andresito de la Musicalia, por los lados de la 16 pa´ más señas, se consiguen unos pachulis buenísimos a cinco mil lucas. Con eso su merced disimula y hasta se va de levante, o al menos, se le aumenta la posibilidad de parcharse alguna chica.

Un última estrategia que quizá suene un poco fuerte, es el hecho de promover ciertos niveles de mini maltrato –eso si le fascina a la people- con el fin de generar altos niveles de conciencia frente al ahorro del preciado líquido. Me explico. Trabajé en el sector público, en un alto cargo y fue NEFASTO cuando me pillaron que era dizque honrado –uno no es sino huevón en este mundo- y entonces: se me vino el mundo encima. Eso no sirve de nada. A nivel laboral también uno se pone de buena gente y ¡nada!, lo cogen es de marrano.

Entonces, ya se sabe que pa´que las cosas funcionen -a todo nivel en el país del sagrado rostro sediento- toca ser una mierda y “pare de contar”. Por lo tanto, se sugiere respetuosa y cínicamente al estudiantado y usuarios de las redes que difundan, creen, impriman y socialicen en el Face, carteleras y baños, avisos del tipo “LA MADRE PARA EL DOBLE H.P. que desperdicie el agua”. Como muchos se reirán del asunto, si usted ve que un compañero suyo del grado décimo en el cole continúa desperdiciando el agua, tocará zamparle severo coscorrón y le dice luego que saludos de mi parte. Eso no es violencia, eso simple y llanamente se llama: CHIBCHOMBIAN PEDAGOGY.

Por: Luis Carlos Avendaño López, profesor de inglés, caricaturista.