Treinta preguntas ibaguereñas

Ibagué¿Por qué Cielo Gallo y Clara Pardo, cuando es víspera de elecciones, lo saludan a uno de beso y abrazo, y luego ni vuelven a determinar al público en la Tercera?

¿Por qué, contra toda lógica matemática, una semana son ocho días, y dos son quince?

¿Por qué los viernes a las cuatro de la tarde no se consigue un funcionario de importancia en la Alcaldía o en la Gobernación? Léase también, jueces en el Palacio de Justicia.

¿Por qué dudas cuando alguien te presenta a un ganadero o arrocero, venido a más? Si el campo está arruinado por los TLC, la desidia estatal y el despojo, no va a ser negocio cultivar o arrear vacas.

¿Por qué los periodistas de radio, prensa y de televisión local, no corrigen pleonasmos y lugares comunes, tan obvios como “a nivel nacional”, “temporada invernal”, “en vivo y en directo” o “con lágrimas en los ojos”?

¿De qué viven exalcaldes y exgobernadores que no vuelven a trabajar luego de haber ejercido?

¿Por qué todas las investigaciones de casos de corrupción terminan en archivo o inhibitorio en la Unidad de Delitos contra la Administración Pública de las Fiscalía, no así cuando un parroquiano se roba un caldo de gallina?

¿Por qué, aunque sonados casos de corrupción y perfidia en Ibagué reciben condena, los mismos acusados y los tribunales se ponen de acuerdo para dejar operar la prescripción de los delitos? Léase, por ejemplo, excontralor de Ibagué Jorge Eleazar Devia, de viaje turístico en carro oficial con la querida; exsenador Orlando Mora, que saqueó la oficina de Tránsito de Mariquita; Orlando Infante, exgerente de la Fábrica de Licores, sorprendido con aguardiente encaletado en su casa; Martha Polanco y Marcos Sánchez, propietarios de La Parrilla de Marcos, que se valieron de argucias documentales para no pagarle las prestaciones a un empleado despedido, entre otros.

¿Por qué absolvieron de cargos, de haber recibido sobornos y coimas al hermano de Alfonso Gómez Méndez? ¿Será por qué el magistrado sustanciador es paisano y amigo de los Gómez?  ¿Cómo queda el honesto juez que sí condenó a Enrique Gómez en primera instancia, existiendo pruebas contundentes? ¿Será gratuito el traslado sufrido por este funcionario a otra plaza?

¿Por qué cuando alguien ve a un funcionario de un juzgado laboral estrenando carro, comentan con ironía “qué auto tan bien echado”?

¿Quién les habla al oído a Luis H. y a Luis Carlos?

¿Quién es el asesor de imagen de las primeras damas?

¿Habrá segunda temporada para Barreto y Jorge Tulio?

¿Volverá a ser Jaime el Gran Hermano?

¿Se acabará la gritería, el morbo y la chabacanería en la radio?

¿Por qué Gabriel Camargo siempre iba al estadio con las mismas dos camisas?

¿Por qué no genera utilidad el Festival Folclórico y siempre sale a ras con ras?

¿Por qué no hay renovación en los gremios económicos?

¿Las facultades de Comunicación Social enseñan que el máximo anhelo que puede alcanzar un periodista es ser jefe de prensa o contratista?

¿Por qué algunos periodistas radiales en tiempos de Jorge Tulio llamaban a la Tercera “la gran vía”, y ahora dicen que hay que arreglar “el planchón ese”? ¿Tendrán comisión en la inminente contratación de las obras?

¿Las licitaciones se definen en los comités de adjudicación o en las cabinas radiales?

¿Cada ingeniero tiene su medio propio para descalificar a la competencia e ir “por el centro” para ganar de agache?

¿Por qué los nombres de los partidos son engañosos? Cambio Radical, ni es cambio, ni es radical. ¿Qué libera el liberalismo? ¿Qué conserva el conservatismo? ¿Los puestos, las cuotas?

Por: Alexander Correa C., codirector www.alaluzpublica.com, Contador Público, autor.