¡Venga Rafa!

Rafael-Nadal

Crónica de un admirador tolimense del gran tenista español.

Después de aquel abatido partido, contra en ese entonces 100 del mundo Lukas Rosol en segunda ronda de Wimbledon 2012, presentía que volvía el karma de Rafa. Sí, su karma, su rodilla que lo ha sacado muchas veces del mundo competitivo, volvía ya no en su presentación de tendinitis si no en un raro empaque llamado “Síndrome de Hoffa.” Empecé a preocuparme y por momentos pensé que Rafa ya estaba desgastado o como comúnmente lo llaman en el mundo deportivo “quemado”, mis alarmas incrementaron cuando el suizo Roger Federer, que en ese entonces era número uno del mundo, dijo que la lesión de Rafa no pintaba nada bien y que era agobiante. Pero mi luz al final del túnel fue el diagnostico del Doctor Fernando Sáez, medico traumatólogo de la Clínica Los Manzanos-Viamed en la Rioja, España, en la cual sostuvo que la lesión podía curarse al 100% y que Rafa volvería pronto. Pero ahí no acababan los pronósticos desalentadores por parte de la prensa, quien es su momento tildaron que el mallorquín tendría muchas dificultades para recuperarse. Recuerdo ese 28 de Junio con memoria intacta, fecha que no olvido, pues no volvería a ver jugar a Rafa.

Wimbledon pasó sin muchas expectativas para Nadal, pero con muy buenas para mi país, pues el colombiano Alejandro Falla había llegado a tercera ronda del torneo, su mejor clasificación en toda la historia del compatriota y por otro lado, un camino que no fue nada fácil para el suizo Roger Federer, que logró ganar el certamen, después de derrotar en semifinales al defensor Novak Djokovic y sucumbir en una majestuosa final al local Andy Murray. Esa final la vi como Rafa, por televisión.

Mis expectativas no estaban del todo en el suelo, pues se venían los Olímpicos de Londres en Agosto, y el comité olímpico de España tenía serias esperanzas de que su mejor tenista repitiera la medalla dorada, que había conseguido para su país en los anteriores juegos de Beijing. Esperé muy pacientemente con el ánimo de ver nuevo a Rafa en las canchas, y en su batida superficie favorita, pero fue hasta julio en donde mis probabilidades de que Rafa jugara en Londres, fueran erradas. Rafa dijo que no iría a competir en los Olímpicos y que era uno de los momentos más tristes de su carrera deportiva, lo confieso para mi también lo fue. Esta quizá era la lesión que mas me preocupaba, pues a lo largo de su carrera como profesional, el problema más serio hasta ese entonces fue la fractura por estrés en el pie izquierdo que lo mantuvo alejado de las pistas tres meses en 2004, idéntico periodo que lo dio de baja que en 2005 por una inflamación de la misma articulación, que también le costó un mes de descanso en 2006. Esta lesión no fue fácil de tratar, pues la compleja dolencia recae en sus rodillas, archienemigas de Nadal. Empecé a pensar como Roger Federer y me dije a mi mismo: “Esto no pinta bien.”

Hasta entonces el circuito seguia su marcha y nuevos nombres prometedores salian a flote, como el del Ucraniano Alexandr Dolgopolov, el del frances Jeremy Chardy y el del español David Ferrer, el aguerrido coterráneo de Rafa que escalaba en el Ranking de manera apoteosica. Mientras tanto las declaraciones del equipo de Nadal ponian en duda su participacion en lo que quedaba del año 2012, que significó la auscensia en varios masters 1000 y en el US Open. Rafa se fue desplazando poco a poco de ese segundo lugar que habia alcanzado a principios de la temporada. Nole y el recien campeón Murray con su primer titulo Grand Slam subia, mientras Nadal y Federer bajaban.

Admito que soy seguidor de Nadal, pero hasta ese entonces no lo seguía en Facebook. Empece a seguir sus terapias por el unico medio que literalmente podia tenerlo cerca. Seguí sus estados diarios y por ende a su tratamiento de plasma enriquecido, que consiste en un abordaje multimolecular que actúa simultáneamente en distintos tipos celulares, en la reparación, formación de nuevos vasos sanguíneos y la remodelación de tejidos. Era la esperanza para poner fin a su lucha contra el “síndrome de Hoffa”.

Fue un 20 de noviembre, donde Rafael Nadal Parera logro callar a miles de personas que pronosticaban su fin, que especulaban que el ex número uno del mundo no volvería a pisar una cancha de tenis y que no ganaría una batalla más en contra de sus rodillas. Pues bien, Rafa volvió a entrenar en su natal Manacor, eligió golpear la pelota en una superficie dura, bajo la supervisión de su tío y técnico Toni Nadal. Que alegría saber que Rafa estaba empezando un nuevo ciclo en su vida que era vital, la recuperación de una batalla que estaba más ganada que perdida, comenzaba a ilusionarme con verlo de nuevo en Australia.

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Oh sorpresa la mia, se acercaba Australia y Rafa volvio a decir no. Ahora no lo aquejaban sus rodillas si no una fuerte infeccion estomacal que le impidio ir a Melbourne. Me sentia impotente pero conciente a la vez, al saber que era muy apresurado que Nadal pisara tierra Austral si haberse adaptado antes, a la superficie que era dificil.

“Tal y como dicen los médicos y mi equipo, lo más prudente es hacer las cosas bien y este virus ha hecho retrasar todos mis planes de reaparecer en estos días. Mi reaparición tendrá que esperar hasta el torneo de Acapulco, si bien no descartaría la posibilidad de reaparecer en algún torneo antes”. Sostuvo Nadal.

Frente a todos estos impedimentos para ver de nuevo a Rafa en el ruedo, trasnoche y madrugue a gusto, pues el espectáculo en Australia fue único, no puedo negar lo emocionante que fue, mi favorito era Andy Murray que se posicionaba por segunda vez consecutiva en la final de Australia. Lastimosamente perdió, contra Djokovic que sin duda está en su mejor momento.

Empezaba la temporada 2013, y Rafa bajó al quinto lugar del ranking ATP, superado por su compatriota David Ferrer, quien protagonizó un sorpresivo paso a semifinales, tras una larga batalla que llevaba perdida con Nicolás Almagro.

Ya se anunciaba el pronto regreso de Rafa a los torneos Máster 1000 de Viña del Mar, Acapulco y São Paulo en Brasil. Y sí, esta vez en Chile no hubo otra intoxicación o dolencia muscular. Después de 222 días para ser exactos volvió Rafa, el que corre todo, el de la zurda potente, el ganador de 11 títulos Grand Slam, con tan solo 26 años volvía a su cuna, la del tenis. Arranca perdiendo diez de los primeros once puntos contra el argentino Federico Delbonis, pero acaba imponiéndose 6-3 y 6-2. Rafa llega a la final, pero la pierde contra el 72 del mundo Horacio Zeballos.

En lo que va del año Nadal ha salido victorioso en cinco torneos Master 1000: Acapulco, São Paulo, Indian Wells, Barcelona y ahora ultimo en el abierto de Madrid. Se me viene a la cabeza aquel Roland Garros del 2005 en donde con tan solo 17 años este chico logró ganar su primer título Grand Slam, ¿será el mismo de antes? Sí, el mismo Rafa que le ha dado catedra de tenis al gran Roger Federer y Novak Djokovic vuelve, vuelve como el ave Fenix, el imbatible en polvo de ladrillo, el que esta a seis titulos de superar Guillermo Vilas en torneos sobre esta superficie, vuelve con todo a conquistar de nuevo el mundo del Tenis.

Por: Juan David Ortiz, periodista.