Vías riesgosas, vidas perdidas

José Barreto. Imagen: suministrada.

En Ibagué, aunque con una tendencia a la baja, los números siguen siendo altos y las pérdidas lamentables. Solo en 2018, 71 personas murieron en accidentes de tránsito y 1.391 sufrieron algún tipo de lesión.

No tenemos que resignarnos a ver cómo cada día en Ibagué cuatro personas resultan lesionadas o fallecen en accidentes de transporte.

La educación de conductores y de peatones, el establecimiento de límites de velocidad, un sistema de semaforización moderno y eficiente, métodos de transporte amigables con el medio ambiente, una red vial que minimice el riesgo y que responda más a las necesidades de las personas que a los vehículos; son algunas medidas que la realidad de la ciudad va convirtiendo en prioritarias para reducir el número de vidas perdidas o afectadas por la imprudencia, en la mayoría de los casos.

No es un asunto menor. Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito generan una escandalosa cifra de 1.35 millones de muertes por año en el mundo, es decir que cada año una población similar a poco menos del triple de la de Ibagué, pierde la vida por el solo hecho de movilizarse.

En nuestra ciudad, aunque con una tendencia a la baja, los números siguen siendo altos y las pérdidas lamentables. Solo en 2018, 71 personas murieron en accidentes de tránsito y 1.391 sufrieron algún tipo de lesión. Comparados con los años 2017 (96 muertos y 1.579 lesionados) y 2016 (94 muertos y 1.819 lesionados) hubo un leve descenso en las estadísticas, pero cualquier cifra de pérdidas humanas es un reto para la ciudad.

Quienes llevan la peor parte son los peatones, los usuarios de bicicleta y los motociclistas y parrilleros. En su mayoría adultos jóvenes empezando sus años de productividad.

Cada vez que pienso en esas 71 familias cuyas vidas cambiaron para siempre por las muertes por accidentes de tránsito el año pasado en Ibagué, y pienso que perfectamente esas familias podrían ser la mía, me reafirmo en mi posición de que el tránsito y la adecuada movilidad, son una cuestión de vida o muerte.

Cada ciudad tendrá sus particularidades y es claro que para la Ibagué que planeamos la infraestructura debe pensarse en clave de convivencia, medio ambiente y protección al peatón. La nuestra no puede seguir siendo una ciudad donde el simple tránsito implique un riesgo; donde la imprudencia y la fatalidad se conviertan en costumbre, y donde el cuidado y el respeto sean tan ocasionales como la misma sensatez al volante.

Por: José Barreto Castillo
Aspirante a la Alcaldía
Movimiento Firme Por Ibagué

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