Vida y Covid 19 III

Imagen de referencia.

«¿Cómo puede uno ponerse a salvo de aquello que jamas perece?», Heráclito.

Ondas

Contracción, dilatación. Sístole, diástole. Subir, bajar. Día, noche.Todo en el universo, en la naturaleza está sujeto a este fenómeno. Del nuevo ser cuyo huevo en el mínimo espacio del genoma con todas las caracterízticas del nuevo ser, se expande progresivamente en su desarrollo desde semilla o huevo hasta el individuo que crece madura, se reproduce, produce, se torna infertil y se disuelve en orden hacia otro u otros seres.

El SARHS-COV 2 ha sido la partícula viva que determinó el cenit e inicio del declive del estado de cosas cultural planetario ,relacionado esencialmente con un estado de dilatación de días atrás: de las fronteras de lo parroquial, del estado «patrio», la ruptura de las mismas, en búsqueda de una global comunidad noosférica, en planos económicos, psicológicos, antropológicos y demás. La tendencia a construirse un nuevo ser planetario con un mínimo común denominador cultural.

Llegado el tan nombrado virus, rompe todas las determinantes expansivas de la globalización cultural humana, genera una introversión del los grupos sociales desde el país pasando por las ciudades y poblados, las familias, las agrupaciones gremiales, y para mi concepto lo más trascendente: El individuo mismo.Toda actividad física, psíquica y espiritual de estos entes es llevada a un estado de introspección tal , donde se revaloran paradigmas considerados obsoletos, dándole vigencia y frescura con la revitalización de los mismos ante las necesidades generadas del miedo a enfermar y morir. Esta nuevo volcamiento hacia el centro de gravedad individual, social y planetario, se hace con el individuo que ha generado el previo estado de cosas durante la dilatación precedente a este presente estado de contracción o concentración hacia ÉL SÍ MISMO .Se evidencia pérdidas acaecidas productoras de angustia y malestares y revalorando lo perdido proyectándose hacia un nuevo estado de cosas generadoras de bienestar, como siempre en el plano de lo relativo.

Diríamos de este movimiento ondulatorio de la naturaleza, imparable, ineludible, es el único elemento determinante del movimiento, de la consciencia misma del tiempo y del espacio.

Dentro este conjunto de cosas, podemos decir que en la sinusoide de una de las ondas cultural actual nos encontramos en el pico o más allá de él, en el descenso significativo y esperanzador de un nuevo ascenso.

Autor: MD. Rafael Antonio Garcia C.
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