Volando alto

Palomas del parque Murillo

Palomas del parque Murillo

Alrededor de 1.500 palomas diariamente se toman el parque Murillo Toro, sus nidos son ubicados lugares aledaños al parque, La Catedral, parqueaderos y edificios.   

¿Qué ibaguereño no ha alimentado a las palomas del parque Murillo? ¿Quién no se ha fijado curiosamente en su caminar, en su contoneo? El volar alto se convierte en una cualidad, es difícil encontrar a un habitante de la ciudad musical que no haya tenido contacto con una paloma.

Detenerse a observarlas se convierte en una obligación para las personas que circulan por la zona céntrica de la ciudad. La gran masa gris que se nota en el parque llama la atención de transeúntes, aún más, si se les ofrece un puñado de maíz.

Pero no todo es color de rosa: por naturaleza, las palomas pueden transmitir al ser humano alrededor de 40 enfermedades. Las plumas, el excremento, y otros factores, son los vehículos de  hongos, bacterias y parásitos dañinos para el ser humano.

Parque Murillo Toro, Ibagué

Francisco Cárdenas, veterinario de profesión, cuenta qué enfermedades puede transmitir al ser humano; “La salmonelosis, colibacilosis, criptococosis e histoplasmosis. Además, las palomas son portadoras de ectoparásitos como piojos y garrapatas”

En Manizales, ya buscan medidas para controlar la proliferación de las aves, dado que se ha convertido en un problema de salud pública. La  secretaría del Medio Ambiente de esta ciudad, dio 15 días de plazo a los vendedores de maíz para que cambiaran de labor, como medida para controlar la gran cantidad de las aves.

Por su parte, Nelson Ramírez, vendedor de maíz y fotógrafo de la zona agradece a las palomas haber sostenido a su familia durante 24 años “alrededor del parque Murillo sobrevivimos 5 personas gracias a las aves, yo en lo que me desempeño, puedo ganarme el salario mínimo y nunca he visto a ninguna persona enferma a causa de las palomas”.

En Ibagué hay alrededor de 1.500 palomas, que anidan en lugares aledaños al Parque Murillo. La Catedral, parqueaderos, edificios, son el blanco perfecto para construir hogar.

“Es un atractivo de la ciudad, las palomas se han convertido en una costumbre. Como ibaguereños es un deber cuidar de ellas y brindar un espacio apto para que vivan”, afirma María Vélez, habitante de la zona.

El gobierno local poco hace por las aves

El gobierno local poco hace por las aves

Nelson defiende a capa y espada a los animales “el descuido de la Alcaldía hacia las palomas es muy grande. ¿Dónde está la Policía Ambiental, los defensores de animales? Hay que hacer palomeras, hay que dar un sitio digno para las palomas y para nosotros que trabajamos de esto”.

Con detractores y partidarios las pequeñas aves seguirán alegrando el día a quién se acerque a observarlas. Lo cierto es que en Ibagué no hay un control por parte de las autoridades competentes, y el parque Murillo  y sus alrededores, se han convertido en hábitat perfecto para las aves. Por ahora, hay que tener de referente lo sucedido en la ciudad de Manizales y tomar las medidas requeridas para conservar a las, que hoy por hoy, son símbolo de la ciudad y de la paz.

Texto y fotos: Daniel Camilo Preciado Gómez, comunicador social.