A vuestra majestad Felipe VI: perdón por la masacre de conquistadores

Miguel Salavarrieta

Miguel Salavarrieta

Al conmemorarse este 12 de octubre un año más del descubrimiento de América por parte de los españoles, recordé que los iberoamericanos tenemos pendiente presentar disculpas a la madre patria por haber “masacrado a miles de conquistadores inocentes” a finales del siglo XIII decidí tomarme la atribución, y en nombre del pueblo latinoamericano pedir perdón a su Majestad Felipe VI en representación de España por asesinar a muchos de esos venerables expedicionarios que llegaron hace más de 500 años, no a esclavizar a nuestros antepasados, ni a asesinarlos, ni a catequizarlos, ni a llevarse sus riquezas, ni mucho menos a tomar posesión de estas tierras extendiendo sus fronteras.

La verdad, antes de tomar esta decisión consulté con mis “asesores jurídicos” para saber si estaba o no invadiendo alguna órbita legal, con mis asesores lingüistas sobre cómo se decía, si era pedir u ofrecer disculpas, concluyendo que es la misma cosa y sirve para lo mismo y finalmente traté de comunicarme con Juanma para conocer su opinión pero el pobre hombre anda concentrado en la salida de esa polarización nacional de la que No quiero acordarme.

Sentí vergüenza con el monarca Felipe VI de Borbón quien hace un año en un tono muy conciliador expresó que “me gustaría recordar a los iberoamericanos que España todavía está esperando que se disculpen por haber masacrado a miles de conquistadores inocentes” y que si no hubiera sido por Colón y Hernán Cortés, los latinoamericanos todavía «no sabrían ni hablar” y nadie, pero ninguno de los mandatarios latinos ha atendido esta justa e histórica reclamación y como “el pueblo es superior a sus dirigentes”, asumí la vocería.

Y como el mismo monarca nos dio tiempito para pedir perdón, según revelaron los portales internacionales, al señalar que “no digo que tengan que disculparse inmediatamente. Sé que ahora mismo estarán ocupados, probablemente canibalizando niños o bailando ‘el perreo’, pero exijo que cuando acaben, pidan perdón” y que mejor que hacerlo un año después, el 12 de octubre oficialmente día de la Fiesta Nacional de España, aunque algunos aún lo citan como el día de la hispanidad, ya que lo de la raza es considerado muy mal titulado”.

Al cumplir con el propósito de enmienda y contrición de corazón que manda la religión católica, es justo reconocer que muchos años después llegaron ilustrados españoles con otro fin, no como lo primeros, movidos por la codicia y varios de ellos convictos quienes se adelantaron a los extraditables colombianos de hace unas pocas décadas al preferir “una tumba en América, que una cárcel en España”, porque fueron varios los indultos para quienes cometieron delitos de “cualquier naturaleza y calidad, excepto los de herejía o de lesa majestad, con tal que vayan con el Almirante a servir en la Isla Española«, según señala Gustavo Vargas Martínez en su artículo “500 años del descubrimiento de América. ¿Quiénes fueron los primeros tripulantes?”, publicado en la revista Credencial.

Y para finalizar esta noble tarea diplomática y no dejar “cabos sueltos” que de pronto la echen por tierra con un plebiscito, propondría que no solo se le adicione una estrofa al himno nacional después del acuerdo de paz, como lo sugirió una firma publicitaria, sino que se elimine de la segunda estrofa, esa partecita de que “el rey no es soberano” y que se cambie la “tierra de Colón” por la “tierra de Borbón”.

Por: Miguel Salavarrieta Marín, comunicador social – independiente.

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