El día D

Andrés Currea

Sola la prudencia y el autocuidado son las más efectivas herramientas para evitar un contagio masivo en el país y por su puesto en nuestra ciudad.

La reapertura de los sectores de la construcción y manufactura se convierte en un alivio laboral y económico para miles de familias que no han recibido ingresos por cuenta del aislamiento social. Sin embargo esta situación no controlada puede generar un pico inesperado en el aumento de contagios por Covid-19.

Nuevamente el desatino del presidente Iván Duque, pone en riesgo la salud y la vida de los colombianos, no solo por la infinidad de inútiles decretos, que a la postre son “papas calientes” para gobernadores y alcaldes, quienes deben reglamentarlas y velar por su cumplimiento, sino además por el excesivo centralismo que ignora la realidad social de cada ciudad e impide que se tomen medidas que se ajusten a los contextos sociales y económicos de cada sección del país.

A partir de este 27 de abril se puede dar el inicio de una nueva etapa del manejo de la pandemia, de sus cifras y de sus afectados. Hay cientos de denuncias en Ibagué y todas las ciudades de Colombia, en las cuales no hay cumplimiento a las normas básicas de bioseguridad, en las empresas que pueden reiniciar labores, ni en el transporte público colectivo. Este paso en falso ordenado por el gobierno nacional, borra de un solo tajo el esfuerzo ciudadano de este mes y fracción en cuarentena.

Según expertos epidemiólogos los resultados de la salida masiva de personas se verán reflejados en 10 o 15 días y sus resultados pueden ser aterradores, quizás comparados con lo ocurrido en Italia y España. Sumado a esto la falta de pruebas dificultará la detección de personas infectadas lo que acrecentará de manera acelerada el contagio.

Esperemos que estas proyecciones no se materialicen, pues su costo en vida sería muy alto, y el único responsable sería el presidente Iván Duque.

Por: Andrés Currea Hernández
Comunicador Social y Periodista.

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