Luis Carlos Rojas Garcia
Imagen: suministrada.

El que anda por el Centro

Ciro, Ciro, Ciro, el impoluto Ciro Ramírez, tan impoluto como Oscar Iván Zuluaga y otros tantos que hacen parte de este Centro Paraantidemocrático de toda la vida, porque no tiene nada de democrático.

Entonces, cuando cae otro buen muchacho de este Centro de corruptos, uno se sigue preguntando: ¿Qué más pruebas necesitan los colombianos que siguen a esta gente para darse cuenta de lo que son realmente?

Y ahora no me vengan con el cuento de la supuesta persecución política porque las fotografías, los audios, videos y testimonios hablan por sí solos. Lo que sucede es que estos personajes al estilo Ciro, el mismo fiscal Barbosa, la vicefiscal Mancera y los demás, se acostumbraron a hacer de las suyas y a que no pase nada.

Están cebados con la corrupción borboteándoles por boca, oreja y nariz y se creen con el derecho de seguir delinquiendo, favoreciendo a criminales, haciendo negocios ilícitos y para completar, archivan y desaparecen todo lo que les incrimine sin que nadie les pueda decir nada, por el momento.

Como sea, este reciente caso no es otra cosa que una muestra de la calaña que compone a esta derecha que lucha día a día para desestabilizar a un gobierno que está destapando la podredumbre que han ocultado durante todos estos años de gobierno de las familias de siempre.

De ahí que no sea raro ver salir de sus cloacas a sujetos como Iván Duque y el inmerecido premio Nobel de Paz, porque, es claro que tienen miedo, todos están comprometidos, todos tienen su pecado y poco a poco sus fechorías saldrán a la luz.

Por ahora, seguiremos esperando a que caiga otro buen muchacho del Uribismo y su Centro Paraantidemocrático ya que todo el que anda por el Centro termina en la cárcel y es algo innegable porque… cada cosa que ocurre: ¡Es un hecho Sam!

Por: Luis Carlos Rojas García Kaell de Cerpa, escritor.

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