Encierro

Imagen de referencia.

Serie de textos literarios y periodísticos para reflexionar en esta cuarentena.

De un salto despierta en medio de la noche, con la garganta seca, el corazón agitado, sudor por todo su cuerpo, sus pensamientos en desorden, no sabe quién es, qué hace ahí, la habitación es desconocida, observa un teléfono a su lado, son las 3:00 de la mañana, intenta calmar su agitada respiración, se sienta, sus pensamientos comienzan a ordenarse, recuerda el lugar en el que esta, recuerda su nombre y lo que hace, no es alentador, se levanta, busca un vaso de agua y prefiere no pensar, pero es inevitable ya son 25 días sin salir de su casa y sabe que serán muchos días más, regresa a su cama e intenta dormir pero es imposible, los pensamientos la invaden, teme por su salud, la salud de sus padres y de su hijo, su economía y la de ellos, intenta disipar su ansiedad consultando las redes sociales pero empeora, solo observa noticias preocupantes y mensajes cargados de una esperanza que no la consuela.

Todo está en silencio a su alrededor y de pronto las aves logran distraerla, su cantos matutinos le generan paz, las imagina pero no las ve, solo piensa, si fuera una de ellas nada le angustiaría, son minutos de tranquilidad que obtiene justo antes de que salga el sol y le recuerde que el día comienza.

Su mañana inicia, sabe que debe tener la mejor cara y actitud frente a todos y ante todo, ella no puede estar mal, algunas veces lo estuvo y sabe que no es lo que esperan de ella, más ahora que avanzó en varios aspectos de su vida; ya para este tiempo sabe muy bien cómo camuflar lo que siente, su dolor, su angustia, su ansiedad, su depresión son las constantes pero debe manejarlas, llora en silencio, en la ducha o en la oscuridad de su cuarto, mientras lo hace anhela que alguien la abrace, solo eso, un abrazo sincero que logre aliviar lo mal que se siente.

Observa las noticias las cuales hablan de los desórdenes mentales que está causando el encierro a muchas personas, sonríe, sí, lo hace, cuestiona la debilidad del ser humano, aunque ella se considere la más débil de todas, reflexiona sobre la queja de muchos por el encierro obligatorio en casa durante tantos días y piensa que ni la mitad de ellos soportaría lo que es estar encerrado en una mente como la de ella por tantos años. Su día continúa entre la ocupación del trabajo en casa, las labores académicas y las tareas del hogar.

Se acostumbró a desarrollar sus diversas actividades en la comodidad de su casa y piensa que así es mejor la vida, el contacto social no le atrae pues las experiencias del mismo no le han dejado buenos recuerdos, así que se refugia en la compañía del ser que más ama y que la ha sostenido durante años, él, con la tierna sonrisa y palabras agradables la motiva a seguir, pues quiere que ella esté presente en cada una de las historias que construya a lo largo de su vida, así que su opción es acompañar al ser que trajo a la vida y espera que quizás con el tiempo y al vivir otras experiencias logre cambiar la dinámica para que sus noches pasen rápido, sus días duren más y finalmente salir del encierro.

Por: Paola Andrea Machado Acosta
Comunicadora Social
Universidad Uniminuto, Ibagué.

*Si tienes textos, crónicas o notas literarias sobre esta pandemia puedes enviarlos al correo alexcorrearcn@hotmail.com, y los publicaremos en nuestro medio.

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