¿Errores de procedimiento de las autoridades en la muerte de ‘Jorgs’?

Diseño: A la luz Pública.

Sin la certeza de un suicidio u homicidio, el vehículo fue inmovilizado, entre otras irregularidades.

Ibagué no sale de la consternación por la trágica muerte de Jorge Alberto Sánchez Lozano, más conocido en el gremio empresarial y mundillo Lgbti como ‘Jorgs’, a quien se le identificaba como una persona alegre, solidaria, emprendedora, organizada y defensora de esta población en particular; pero a la que luego pasó a criticar.

Las autoridades deberán investigar quién ordenó desplazar al sitio de su muerte, a una patrulla de agentes de tránsito con el fin de inmovilizar la camioneta Ford de placa HIU 483 en la que él llegó solo (o acompañado) al puente donde cayó.

Algunos abogados consideran que hubo un mal procedimiento, toda vez que sin la certeza que rodeaba el paradero de ‘Jorg’s’, el vehículo debió haber quedado a disposición de la Fiscalía para la investigación de su muerte, que se vino a confirmar hasta el mediodía de este sábado, casi 30 horas después de haber sido hallado el rodante sobre la estructura de 300 metros de altura.

Si se comprueba que Sánchez Lozano fue lanzado del puente y no que cometió un suicido, el caso daría un viraje judicial tremendo, pues no se tendrían suficientes elementos materiales que pudo haber ofrecido el cotejo al vehículo del empresario fallecido.

Cualquier persona que se suicida, es una noticia lamentable, y desde mi óptica en el caso de Sánchez Lozano me formulo algunos interrogantes entorno a su deceso:

1) ¿Por qué no existe una cámara de seguridad en el lugar donde más de 200 ibaguereños desde el año 2000 se han venido quitando la vida?

2) ¿Quién ordenó trasladar al sitio agentes de tránsito para realizar un procedimiento de contravención en un caso eminentemente judicial, en averiguación de responsables de tratarse de un homicidio y de resorte del CTI o de la Sijín?

3) ¿Qué le pasó a los efectivos del Cuerpo de Bomberos de Ibagué que no realizaron un rastreo profundo en la zona, y si no hubiera sido iniciativa de la Defensa Civil el cuerpo inerte todavía estaría a orillas del río Combeima?

4) ¿Quién, de manera atrevida, indicó al secretario de Gobierno que ‘Jorg´s’ fue localizado al mediodía del viernes 16 de abril desorientado, caminando por la variante, drogado, embriagado, y furioso porque le quitaron vehículo?

5) ¿Por qué la Alcaldía que es de los ibaguereños y para los ibaguereños al servicio público, no brindó asistencia psicológica a la familia, acompañamiento, solidaridad, y no le permitieron a algún pariente hacerse cargo de la camioneta, y amenazar con comparendos policivos a ‘Jorg´s’ supuestamente cuando este apareciera?

Admiro la decencia de la familia Sánchez Lozano ante tanta ignominia, frivolidad y desdén de la Administración Municipal y de la Policía Metropolitana, hasta me atreví a pensar que la presencia del funcionario Carlos Andrés Portela en la diligencia de levantamiento de cadáver, pudo haber constituido una burla para los dolientes.

Ojalá los parientes de Jorge Alberto Sánchez se asesoren de un buen abogado que logre defender los derechos de esta familia, independientemente si ‘Jorg’s’ hubiera estado o no en situación aguda de depresión.

El empresario que en los años 90s se hizo famoso por su próspero negocio de comidas rápidas ‘Jorg’s’ en el barrio Calarcá, murió casi seis meses después de que también lo hiciera quien en otrora fuera uno de sus mejores amigos, el exalcalde Álvaro Ramírez Gómez.

‘Jorg´s’ dedicó sus últimos días a su almacén de muebles La Reina, ubicado en frente de su residencia también en el sector del Calarcá. Llegó a tener el sitio de rumba que en su momento fue el más famoso de la ciudad llamado ‘Romanos Club’. Estuvo a cargo de la taberna ‘La tienda de José’, situada en la calle 13 con carrera Cuarta, y un local reservado en la 14, donde funcionó un sauna para caballeros.

Su negocio de comidas rápidas patrocinó conciertos, cabalgatas, desfiles, eventos en los que asistieron incluso artistas de talla internacional.

En su momento se lanzó como candidato al Concejo de Ibagué enarbolando la bandera del orgullo gay, y en las festividades de junio era famoso por sus desfiles, rumbas, siempre acompañado de los mejores modelos, carrozas, amante de las camionetas Ford, tenía un corazón holgado para con los más necesitados.

Llegó hasta posar desnudo para una revista local de efímera duración.

En 2014 había anunciado el fin de su vida púbica y empresarial de espectáculos nocturnos, al anunciar su conversión hacia a los Testigos de Jehová, haciéndose a un lado de sus negocios de diversión temática.

Por: Juan Felipe Solano V.
Especial para A la luz Pública.

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