La pandemia se llevó también a ‘El Patriarca’

Imagen: archivo particular.

El último de los cafés tradicionales del Centro de Ibagué.

El alegre tertuliadero de personas mayores y pensionados, el sitio donde se congregaban billaristas profesionales o simples ‘caza marranos’, el que nos seducía desde media cuadra antes con el olor a café tostado, no va más.

Se lo ‘llevó’ la pandemia como se ha llevado a decenas de locales, restaurantes, negocios, microempresas y emprendedores.

Un letrero de ‘Se arrienda’ a la vista esta semana ha disipado su continuidad o un incierto retorno en medio de la crisis del Covid – 19 y el aislamiento obligatorio vigente en el país desde hace tres meses largos.

Con los años, las modernizaciones, el fallecimiento de los propietarios, las crisis o la extinción física de sus veteranos clientes han desaparecido otros tertuliaderos: el café Xandú (calle 12), el Grano de Oro (Tercera entre 12 y 11), el café El Comercio (de la calle 14 entre Tercera y Cuarta), donde varias meseras salieron pensionadas al trabar amistad y relaciones con trabajadores de Telecom cuya sede quedaba enfrente.

Tal parece que ni después de la pandemia habrá un lugar donde tintear o ponerle citas a clientes y relacionados: cerraron el Hotel Ambalá, Café Planadas y hasta la tienda de Dávide Dionisio en La Pola no es la misma sin el encanto y productos del inigualable emprendedor italiano.

¿Quién será el próximo en cerrar? ¿Cuántos buenos locales más perderemos? ¿Cuántos capitales más perdidos, toda una vida de esfuerzo y privaciones? ¿Cuánta gente más sin empleo en una crisis que se ahonda y no parece tener final feliz posible?

Deja un comentario