Morir sub júdice en Ibagué

Palacio de Justicia de Ibagué.

Palacio de Justicia de Ibagué.

Algunos personajes de la ciudad se van a negro debiéndole a la justicia terrena. 

Entre ellos, resaltan:

Francisco José Peñaloza Castro, exgobernador del Tolima y exalcalde de Ibagué en seis oportunidades. Murió en detención domiciliaria luego que la Corte Suprema de Justicia lo condenara a 52 meses de prisión por los sobrecostos que se generaron con la construcción del Centro de Convenciones y la remodelación de la Asamblea y del Teatro Tolima. Falleció en 2004.

Gustavo Adolfo Villanueva Garrido, abogado penalista. Siendo decano de la facultad de Derecho de la Universidad Cooperativa de Colombia, fue detenido y encarcelado por presuntos nexos con el narcotraficante Eduardo Restrepo, alias ‘El Socio’. La Fiscalía lo acusó de ser testaferro de Restrepo y de figurar en algunos de sus bienes, como la hacienda La Morena. Posteriormente se le liberó y afrontó juicio penal por lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Sin resolvérsele la situación jurídica, murió de una crisis cardíaca en el año 2012.

Alfonso Parra Pérez, propietario de Rápido Tolima. El Juzgado Séptimo Penal del Circuito de Ibagué, lo condenó a 60 meses de prisión y al pago de perjuicios, por los delitos de falsedad en documento y fraude procesal.

Los hechos, tienen que ver con un oficio que dirigiera Parra Pérez al Ministerio de Transporte, solicitando autorización para chatarrizar una buseta y cancelar la licencia de operación, porque el rodante había sido robado.

Pero la buseta, de propiedad de María Lourdes Molina Cruz, estaba en operación, por cuanto lo señalado por Parra en su oficio, no era ajustado a la realidad. La mujer denunció en la Fiscalía a Alfonso Parra.

En la segunda instancia del caso, el Tribunal Superior de Ibagué, con ponencia del magistrado Alirio Sedano, ordenó la prescripción del delito de falsedad, exoneró a Alfonso Parra del pago de perjuicios, y le fijó una condena de seis años de prisión.

Al gerente de Rápido Tolima, se le concedió el beneficio de la suspensión condicional de la pena, es decir, que no fue a prisión por este caso. Parra falleció la semana anterior en Ibagué.

Respetando el dolor de los familiares y deudos, A la luz Pública informa sobre estos casos, no con ánimo revanchista ni para mancillar la imagen de quienes han partido de este mundo.

Nos acogemos a aquel aforismo atribuido a Voltaire, según el cual: “a los muertos se les debe la verdad”, y no la adulación, el hablar bien para guardar las apariencias o el simple panegírico tan de moda en la parroquia y en otras latitudes. Quizá haya demasiada hipocresía en la muerte.