Orlando, El Breve

En el extremo derecho de la imagen, Orlando Rodríguez. Imagen: tomada de Facebook.

El concejal electo de Ibagué que caerá más rápido de lo que pueda contarlo.

Orlando Rodríguez Morales llevaba al menos tres procesos electorales sucesivos ‘quemándose’, en distintas listas, y atribuyendo su fracaso, no a su propia incompetencia, sino a otros. Acusó a la Registraduría de fraude, a Pompilio Avendaño de traición, y a otros concejales electos de sonsacarle la gente con dinero y vanas promesas.

Para este 2019, y con aval de la ASI empezó a a hacer exigencias y a conspirar, de frente y por debajo, contra otros candidatos y virtuales competidores. Se sabe que intrigó para que las directivas del partido no le dieran aval a Luis Fermín Rivera, quien ha estado cuatro veces en el Concejo (tiene un caudal fijo de votos) y que mantiene una conexión arraigada con la base popular y los sectores más vulnerables de la ciudad.

Rodríguez, con un título en Derecho, recién obtenido, empezó a hacer tutelas y derechos de petición gratis, asesorías y demás, para seducir a unos pocos.

También hay que decirlo, este posee una amplia simpatía y amigos en algunos barrios de la Comuna Dos, donde reside o residía, y donde tampoco lo han vuelto a ver ya que ahora se la pasa en los restaurantes de estrato alto, en los hoteles y clubes donde se cocinan las alianzas y las estrategias políticas del momento.

Sus bandazos y triquiñuelas evidentes de este año también incluyeron: sumarse al cañazo de la ASI que cacareó un primer apoyo a Rubén Darío Correa, cuando el partido terminó dándole aval a José Barreto; aunque se dijo que también dicha colectividad hizo acuerdos por debajo de la mesa con Alberto Girón.

La incertidumbre en cuanto hacia dónde inclinó la votación Orlando Rodríguez crece, ya que luego apareció haciendo chipa con José Barreto Castillo, pero como el hermano de Miguel Barreto no llegó al final, dejó botada la alianza con el novel concejal y este debió conducir a su caudal hacia otros pastos.

Rodríguez obtuvo la curul para la ASI, alcanzando 1.009 votos, según cifras de la Registraduría.

Pero ahora se conoció un hecho insólito: se ha pedido al Tribunal Administrativo la nulidad de la elección de Orlando Rodríguez por causal de doble militancia, ya que renunció al movimiento Aico, el nueve de agosto de 2019, luego de haberse hecho avalar e inscribir el 27 de julio de este año.

Sin duda Rodríguez tendrá problemas ya que la renuncia a ese movimiento, para pasarse luego a la ASI, donde finalmente obtuvo la curul, debió haberla realizado un año antes del proceso electoral.

Toda una incongruencia desde lo legal, ya que el acusado es abogado y se supone que debería conocer los términos y plazos para renunciar y seguir maquinando de un partido al otro.

Por ello, hoy decimos que el ‘desempeño’ como concejal de Rodríguez, será breve y romperá todos los récords de rapidez en cuanto a llegar: repartiendo codo, conspirando, siendo manzanillo, para luego ser desbancado. Salve a Orlando, El Breve.

*Este es un editorial del director de A la luz Pública.

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