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¿Podría el senador Miguel Uribe asumir una campaña presidencial en sus circunstancias?

Lo más razonable es que no. Algunos dirán que para Dios no hay nada imposible (es cierto) pero, a la luz de la ciencia es poco viable. Por lo menos así lo aseguran profesionales de la salud que tienen la experiencia y el conocimiento.

En entrevista con el periodista Rafael Poveda en su programa Más allá del silencio (enlace: https://www.youtube.com/watch?v=P9BvMJ-k3pY) el médico neurocirujano Remberto Burgos de la Espriella con 45 años de experiencia dejó algunos puntos que ayudan a entender la gravedad de la situación.

El tema a debatir no es si vivirá el senador Uribe Turbay. La Fundación Santa Fe como institución seria ha sido enfática en que ha existido mejoría y al parecer el riesgo de muerte se empezó a diluir. El análisis se enfoca en las secuelas con las que tendrá que vivir el precandidato.

Para el especialista, cuando un proyectil de arma de fuego ingresa en el cráneo de una persona la lesión es grave porque es una herida penetrante que presenta tres aspectos. La lesión de penetración perpendicular, la formación de la onda explosiva y las cavitaciones temporales o definidas que deja la onda con el tiempo.

Asimismo, explicó que con base al recorrido del proyectil puede lesionar varias cosas a su paso. Hay una estructura muy importante en la mitad del cráneo que se llama seno longitudinal superior que es como un drenaje venoso de todo el  cerebro. La lesión del mismo puede ser parcial o total. Las secuelas son obvias.

El galeno argumentó que un 50 por ciento de los casos, la persona después de un trauma de esta magnitud se moría en un periodo de dos horas. Del cincuenta por ciento restante (el 40 por ciento) muere por complicaciones en los siguientes días. Solo el 10 por ciento sobrevive con secuelas que van desde moderadas a severas. Apenas el uno por ciento de ese diez, puede tener una visa basal.

En términos sencillos ese milagro del uno por ciento, daría para que una persona pueda sobrevivir y tener algunas funciones básicas pero no ocupacionales. Frente a la declaración de la esposa del senador Uribe Turbay de que tuvo muerte cerebral, Burgos de la Espriella dio a entender, que la misma era irreversible y que más bien se refería a salir de un estado de coma profundo.

El folclorismo de este país permite que la gente se meta en cuentos de que el senador se recupere para asumir una campaña presidencial. Lo más sensato es que pueda salir con una calidad de vida digna así sea lejos de los reflectores.

Para sus detractores políticos fue un montaje, para otros fuego amigo, para sus amigos un cobarde atentado de sus enemigos. Lo cierto es que es de conspirador a irresponsable el creer que todo obedece a una farsa.

Para razones el tiempo. No obstante, es hora de centrarse en el ser humano y no en el político. Pronta recuperación.

Por: Andrés Leonardo Cabrera Godoy

Editor General.

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