Por un cine colombiano, pero de todas las regiones del país

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Jaime Barrios, director de cine.

Gracias al entusiasmo y a los buenos oficios del consejo de cine del Tolima, hace unos días se realizó el encuentro de los consejos departamentales de cine en Ibagué, el consejo nacional de cine también sesionó en la ciudad y presentó un informe parcial del estado de la cinematografía en el país. Valga decir que el Consejo nacional de cine “CNACC”, decide la composición de las convocatorias del fondo para el desarrollo cinematográfico “FDC”. En un plano general, es el diseño representativo que creó la ley de cultura y específicamente la ley de cine del 2003. Estas leyes crean esa sensación de perfección irreal de la misma constitución que nos rige, aunque debo reconocer que respecto a la del cine ha funcionado de manera aceptable y es la responsable de lo que ya muchos han empezado a llamar “El actual boom del cine colombiano”, activando una carga explosiva que lo puede acabar prematuramente.

La recaudación de los impuestos que alimentan el FDC (entradas de cine) ha aumentado de manera considerable contrariando algunas predicciones, los colombianos cada vez van más al cine. Debo aclarar que los colombianos de solo 50 municipios que tienen salas de cine y aquellos que pueden pagar la entrada, lo que sigue excluyendo a la mayoría de ciudadanos. Es cierto también, que se ve cine en televisión y por este medio puede tener un mayor alcance, pero la experiencia de la sala oscura con pantalla grande y sonido envolvente sigue siendo el ideal para los que amamos este ritual. Como parte del diagnóstico presentado, se habló del pobre desempeño en taquilla de las películas colombianas contrariando los premios, las críticas y las participaciones en eventos internacionales. En mi opinión es muy difícil comparar la promoción y las condiciones de exhibición que obtienen las obras nacionales con las grandes producciones dominantes.

Para algunos economistas es fruto del libre mercado y así debe ser, pero desconocen el aporte cultural del cine como arte y el poder que tiene en el reconocimiento y construcción de nuestra identidad, en la formación del público, en la creación de conocimiento. Precisamente esta importancia hace que muchas naciones promuevan y protejan su producción cinematográfica. También lo hacen las regiones que no se quieren quedar invisibilizadas. Lamentablemente la visión de la Gobernación del Tolima y de la Alcaldía de Ibagué sobre este arte ha sido muy corta, casi nula. Queda la ordenanza de la asamblea departamental que impulsó el consejo de cine del Tolima y que deja un buen cimiento al próximo gobierno, porque el actual ya no quiere invertir,  para que apoye el cine regional y al fin se hagan realidad sueños tan desmesurados como tener una cinemateca y un verdadero estudio de las obras audiovisuales que se han hecho en el departamento. Ofrecer becas de producción para cortometrajes y la creación de una maleta de cine tolimense.

También sería importante la creación de un canal público de televisión, que puede ser un proyecto en asocio con otros departamentos como el Huila y Caquetá. El desarrollo de más talleres de formación y la continuación de programas que permitan llegar a los colegios y a las comunidades más apartadas. En este objetivo, el papel de los eventos de difusión como los festivales es crucial. Estoy convencido que el contacto con el arte cambia la vida de las personas, me encantaría ver replicadas en nuestras zonas marginales, las bellas imágenes del documental sobre el cine móvil que realizó Octavio Cortazar en Cuba, primeros planos de niños guajiros (campesinos) asombrados viendo al Chaplin de “Tiempos Modernos”, “Por primera vez”. Es triste que nuestro imaginario sea en su mayoría el de la cultura norteamericana que nos llega a través de su gran poderío audiovisual. Que no podamos ver y valorar nuestras propias imágenes o viajar y aprender de las producciones del resto del mundo.

La conclusión más importante del encuentro precisamente es la de fortalecer la cinematografía regional, luchar por que se incluyan categorías especiales para los departamentos en el FDC, por un apretón sensato a los exhibidores para que compren más cortos nacionales y ofrezcan mejores tratos a las películas colombianas. En la más reciente asamblea del sector en el Tolima se acordó un documento que será compartido con todos los candidatos de las elecciones de octubre, queremos compromisos firmados por los mismos para el apoyo al arte y la cultura, que se nombren personas idóneas en los cargos pertinentes y exista consciencia real del efecto benéfico que pueden alcanzar los proyectos en este campo. Mucho más, esperamos todos, en la etapa del posconflicto en uno de los departamentos que más ha sufrido la violencia, la de las armas y la de la ignorancia.

Por: Jaime Barrios Martínez

Cineasta tolimense

Director del primer largometraje de ficción tolimense, www.paisajeindeleble.com, https://www.facebook.com/pages/Paisaje-Indeleble/418182601633254