¿Mandatarios cuestionados apoyarán la consulta anticorrupción?

Recordando a ‘Los Chifladitos’, de Chespirito. Foto ilustración, A la luz Pública.

A votar todos contra la delincuencia de cuello blanco.

En distintos escenarios, tanto el gobernador del Tolima, Oscar Barreto, y el alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo, se declararon partícipes del mecanismo de participación popular que se votará este 26 de agosto.

Pero si se miran bien, las ejecutorias, contrataciones, e incluso los antecedentes de ambos mandatarios, el lector podrá sacar una conclusión acerca de la ambigüedad de estos discursos, y del proceder de estos curtidos dirigentes de la más rancia y tradicional política tolimense.

Oscar Barreto: con ocho procesos penales a cuestas, y uno de ellos en juicio ante la Corte Suprema de Justicia, el actual mandatario debe entregar cuentas sobre su primer periodo en el cargo. Ni hablar de los cuestionamientos de corrupción que han aflorado en este mandato: la piñata y feria de recursos en la Secretaría de Salud, en obras públicas, y el maridaje entre funcionarios que renuncian para lanzarse a la política, algo que no es ético ni moralmente presentable de cara a las elecciones del próximo año, amén del apoyo con recursos y contratos a los candidatos que colocó en las pasadas elecciones a Congreso.

G.A. Jaramillo: el alcalde de Ibagué le ha hecho ‘gambeta’ varias veces a la Fiscalía y a los jueces de la república para no dejarse imputar cargos por la investigación de las irregularidades del alumbrado público del año 2016. En las últimas semanas se ha denunciado, con evidencias contundentes, el favorecimiento en un millonario contrato de la Secretaría de Tránsito a un sobrino suyo, de nombre Sebastián Jaramillo Berrocal, con intereses en la firma Infoctic.

El alcalde además, abona el terreno para la sucesión en las elecciones de 2019, con el mañoso gerente del Ibal, Alberto Girón, quien desde hace 20 años le drena los recursos a la entidad y busca ser elegido como el sucesor de Jaramillo con el otorgamiento de millonarias licitaciones a firmas de ingeniería cuestionadas y foráneas, al igual que con multimillonarios cupos de endeudamiento donde ha comprometido el patrimonio de todos los contribuyentes.

Así están las cosas en Ibagué y el Tolima, en los días previos a que se vote la Consulta Anticorrupción.

*Este es un editorial del director de A la luz Pública.

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