Apocalipsis en Hollywood

Alex_Correa

Confirmas con no poca sorpresa la repetida y estereotipada fórmula que Hollywood emplea en películas como 2012  o Thor. Estrellas de gran renombre que sacan avante un guión mediocre y si al barco sigue entrándole agua, no hay sino que echar mano del C.G.A (animación gráfica por computadora), para mantener al espectador atornillado a su asiento el resto de la función.

Las perfomances de Jhon Cusack y Woody Harrelson en la parodia del (¿próximo?) fin del mundo, salvan un poco la cinta. Aunque la fórmula del padre mediocre, descuidado, odiado por sus hijos y que comparte a su familia con otro gallo en el corral, ya la habíamos visto personificada por Tom Cruise en La Guerra de los Mundos de Spielberg, de fútil y olvidadiza adaptación. Hollywood tiende a repetirse y con sentido del humor, pone como epicentro del Apocalipsis, fijado para este 21 de diciembre, sus instalaciones de California.

Lo mismo ocurre en Thor, cuando los ganadores del Academy Award, Nataly Portman y Antony Hopkins entran en escena. Aunque los ‘brillantes’ guionistas de Marvel, abonaron el terreno para la secuela, a desarrollarse en The Avengers, una colorida asociación de superhéroes, con Scarlett Johanson incluida, que apareció al inicio del verano gringo, en mayo de este año, con más de mil millones de dólares en recaudación.

Con tristeza, casi no reconozco a Renne Russo, la madre de Thor, con su piel y facciones estiradas al extremo, quizá por la cirugía, el botox, o combinación de ambas. Recordé una reciente entrevista de Robin Wright, exesposa de Sean Penn, quien dijo que las actrices que no acudieran a los retoques por el paso de la edad, difícilmente conseguían trabajo en la Meca del cine. Así nos sabe ahora todo: artificial. Como las frutas que nos engañan con sus colores y texturas en el supermercado, pero que están maduradas a la fuerza, llenas de pesticidas y colorantes. Algo de lo que Mickey Rourke denominó acertadamente como el “cine hamburguesa”: que te llena pero no te alimenta.

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