Cuando las Farc ‘boleteaban’ las busetas de Ibagué

Imágenes: suministradas.

La ciudad vivió una oleada de terror y explosiones derivada del no pago de vacunas.

El año 2011 dejó grandes pérdidas materiales por terrorismo contra los transportadores.

Estaba en una sed de venganza el frente XXI de las Farc y la desaparecida Comisión Cajamarca, que tanto daño hicieron en el departamento, y acababa de entregar mandato el expresidente Álvaro Uribe a su sucesor Juan Manuel Santos.

No hay que dudar de los certeros golpes que el Ejército propinó a la estructura terrorista que campeaba en el Tolima: Los Frentes 21, 25, Norma Patricia Galeano, Comisión Cajamarca, Joselo Lozada, Alfredo González, Jacobo Prías Alape, Héroes de Marquetalia, entre otros de ingrata recordación.

El propósito de los alzados en armas que eran diezmados por las Fuerzas Militares, y que marcó el año 2011 fue el concentrarse en poner explosivos en las busetas de Ibagué.

Todas las empresas para ese año fueron chantajeadas por parte de los terroristas, quienes exigían gruesas sumas de dinero a cambio de no dañar el parque automotor. Muchos pasajeros y conductores resultaron heridos durante los atentados.

En una madrugada fue instalada una bandera del Eln en el puente del colegio La Sagrada Familia en la avenida El Jordán.

En un hotel de la calle 17, entre carreras Segunda y Tercera, la Policía sorprendió a unos menores de edad hospedados, albergando pentolita y cordón detonante.

Incluso en la terminal de transportes se registró atentados contra aerovans de las empresas Velotax y Expreso Bolivariano.

Estallaron busetas en el barrio Topacio, Ambalá, 20 de julio, Jardín, entre otros.

Ese año también fueron dinamitados varios locales de la empresa de apuestas Gana Gana no solo en Ibagué, sino en Cajamarca.

El CAI del barrio Jardín fue atacado con granadas de fragmentación.

El entonces primer comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, coronel Fernando Murillo Orrego (hoy ascendido a general y en la dirección de la Dijín), dio golpes contundentes como respuesta a la ofensiva bandolera, logrando la captura de personas, que participaron en los atentados terroristas que puso con ‘los pelos de punta’ a los ibaguereños.

Coletilla: Este tipo de actos terroristas, recuerdan cómo en junio de 2007 fue hostigado en la madrugada el CAI de Policía del barrio la Gaviota, ese día algunos guerrilleros alcanzaron a bajar por la montaña situada en la parte posterior de ese sector. Un patrullero de apellido Botello dio de baja a uno de los rebeldes con una escopeta, con lo que se frustró lo que hubiese llegado a ser un hecho de mayores proporciones.

Por: Juan Felipe Solano V.
Especial para A la luz Pública.

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