Finaliza proceso a Mauricio Jaramillo por “enriquecimiento sin causa”

Mauricio Jaramillo. Foto: El Nuevo Día.

Mauricio Jaramillo. Foto: El Nuevo Día.

El candidato a la Gobernación se había ‘olvidado’ de pagar millonaria suma. 

Con la radicación 2007-0015201 hizo trámite en la jurisdicción civil de Tolima, el proceso promovido por la sociedad Escobar y Arias S.A., en contra de Carlos Eduardo Espinosa González, y el exsenador y actual candidato a la Gobernación del Tolima, Mauricio Jaramillo Martínez.

El asunto tiene que ver con un préstamo de 500 millones de pesos que realizara el empresario Henry Escobar Ceballos a Mauricio Jaramillo y a Carlos Espinosa, desde el año 2001, y que permaneció impago, en capital e intereses, por lo que fue necesaria la activación del proceso de “enriquecimiento sin causa”, a fin de obligar al dirigente liberal a cancelar la acreencia.

Los demandados, suscribieron dos pagarés en cuantía de 50 millones y 450 millones de pesos, mismos de los que prometieron pagar un interés del 2.5 por ciento mensual.

Incluso, Carlos Espinosa hipotecó un bien inmueble de su propiedad para respaldar la deuda, negocio que quedó protocolizado en la Notaría Sexta de Ibagué.

Pero cuando Escobar y Arias quiso hacer efectivo el pago a través de la vía judicial, se encontró con la respuesta de Jaramillo y Espinosa, quienes a través de sus abogados contestaron la demanda diciendo que los pagarés no podían ser tenidos como garantía de la deuda pues adolecían de algunos requisitos consagrados en la norma.

Un juzgado civil de Ibagué falló a favor de Escobar y Arias, ordenando que se le pagara el capital, mas no los intereses, pero en segunda instancia el Tribunal Superior de la capital tolimense dejó sin piso la decisión.

Incluso en unos alegatos Mauricio Jaramillo y Carlos Espinosa invocaban la prescripción de la acción de “enriquecimiento sin causa”, lo que les fue negado por las autoridades judiciales.

El asunto llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, donde en su sala civil y con ponencia del magistrado Jesús Vall de Ruten Ruiz, se registró la última actuación el 14 de octubre de 2014.

En ese despachó se ordenó la liquidación de costas judiciales del sumario, unos seis millones de pesos. Allí se lee que una de las pretensiones de la firma demandante es “que se declare que los demandados se han enriquecido sin justa causa, por no haber realizado el pago de la obligación surgida del contrato de mutuo, expresada en los documentos mencionados, y que, como consecuencia de ello, la sociedad actora se ha empobrecido patrimonialmente”.

Según lo conoció A la luz Pública, entre las partes se llevó a cabo una conciliación, por lo que Mauricio Jaramillo canceló la deuda en una cuantía de la que no trascendió su monto, lo que originó el archivo de las diligencias en la jurisdicción civil ordinaria.

¿Un socio de Jaramillo?

Muy poca información se encuentra disponible en Internet sobre Carlos Eduardo Espinosa González. En la red social Facebook aparece un perfil con su nombre, pero ni siquiera están publicadas fotografías suyas.

La coincidencia de apellidos sí es llamativa. En el gobierno del exalcalde de Ibagué Jorge Tulio Rodríguez, estalló un lío en la asignación de contratos de fumigación contra el dengue, en cabeza de la contratista Gloria Espinosa González, que se llevó por delante, penal y disciplinariamente a Jorge Tulio, y a varios de sus secretarios.

Aunque fueron llevados a juicio, la exjuez Diana Magaly Candia los absolvió a todos, decisión confirmada por el Tribunal Superior de Ibagué.

Pareciera que el apellido Espinosa González vuelve a ponerse de moda, esta vez, con una cercanía de negocios bastante notoria con Mauricio Jaramillo Martínez, el candidato a la Gobernación del partido Liberal, la U, Cambio Radical, y otros movimientos afincados en la región tolimense.