Estuvieron pelechando en el gobierno Petro y ahora regresan a Ibagué para acomodarse.
Después del siete de agosto se les empezó a ver en la carrera Tercera, repartiendo abrazos y saludos. También comparten tinto en establecimientos del centro de la Ciudad Musical. Ponen su nombre a sonar y hasta se hacen entrevistar en programas de opinión donde se arman las quinielas sobre los nombres que aparecerán en el tarjetón para 2027.
Pero durante los últimos cuatro años miraban de soslayo a la tierrita y a sus coterráneos. No hicieron más que pelechar en el gobierno Petro en contratos, corbatas y puestos que creyeron serían eternos; donde también llevaron a disfrutar de las mieles del poder a familiares, amigos, mozas, y relacionados . No se conoce de sus ejecutorias y acciones que desde el nivel central hubiesen redundado en transformaciones tangibles para el Tolima y sus 47 municipios.
Ahora regresan y se autoproclaman como candidatos, los salvadores, la mejor opción, sin ni siquiera tener estructura, aval o propuestas serias que los haga una opción viable. Lo que buscan sin duda es cañar con que van hasta el final, negociar a cambio de contratos y puestos para aterrizar en candidaturas viables y que les garanticen una retribución en contratos y burocracia, porque como buenos «progresistas» no hacen favores ni adhesiones gratis.
Estos personajes y otros, encajan en la categoría de lo que con acierto hemos denominado en este medio informativo como «los vendedores de humo«:
Otros, más veteranos como Mauricio Jaramillo, Carlos Reyes o Jorge Eduardo Casabianca vienen para manejar los directorios, repartir avales y así exprimir con dinero en efectivo, favores y hasta pagos en especie, a cargo de los aspirantes a diversas corporaciones de cara al debate electoral del próximo año.
En esta nefasta lista también podríamos incluir a:
César Picón: viene de ejercer como asesor del Ministerio de Salud y por arte de birlibirloque quiere llegar a ser alcalde de Ibagué sin tener estructura, discurso, o al menos haberse fogueado en procesos electorales anteriores. El chiste se cuenta solo.
Disraeli Labrador: sorpresa causó en redes sociales el anuncio según el cual este quiere llegar a la Gobernación del Tolima. Perdón por mi risa editorial cuando digo «ja, ja«.
David Mauricio Andrade: buscaría llegar por tercera vez a la Alcaldía de Natagaima. Su nombre volvió a sonar este año luego de inscribirse en la lista a la Cámara por el Partido Liberal y renunciar (sin posibilidades de reemplazo) para debilitar a Olga Beatriz González quien se quemó sin remedio. Una jugada maquiavélica más del desgatado gamonal Mauricio Jaramillo y de su camarilla.
*Este es un editorial del director de A la luz Pública.
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